Alejandro Salazar, anestesiólogo de 26 años del Hospital Gutiérrez y Rivadavia, murió el 20 de febrero por sobredosis de propofol y fentanilo con un catéter en el pie, en una presunta fiesta o viaje controlado; los fármacos y bomba de infusión eran del Hospital Italiano.
La investigación surgió por denuncia del Hospital Italiano por faltantes de medicamentos; imputados Hernán Bové (50 años, anestesiólogo) y Delfina Lanús (R3, "Fini"), quienes renunció, sospechosos de robar y distribuir para fiestas sexuales o relajación extrema con ambu; involucra chat "Fiesta del Propofol" y hospitales como Rivadavia, Alemán, Fernández.
Audio de residentes revela modus operandi: Fini y Tati (R3 Rivadavia) consumían Tusi y propofol robado, compartido hasta muerte de compañero; sociedad de anestesiólogos habría tapado noticias. Reportero Diego Caniste desde Almagro detalla red masiva, inventarios en hospitales y posible abuso sexual entre imputados.
Toxicólogo Fernando Cardini explicó propofol para sedación corta quirúrgica y fentanilo para larga duración, riesgos de sobredosis sin control profesional; moda de "depresivos" en fiestas pagas entre médicos, robos hospitalarios.