El anestesiólogo Alejandro Salazar, conocido como Alito, murió por sobredosis de Propofol y fentanilo en el marco de fiestas clandestinas conocidas como Propofest, donde médicos hurtaban las drogas del Hospital Italiano para usarlas recreativamente.
En estas fiestas, los participantes se administraban la droga mediante bombas de infusión continua y contaban con un 'ambuseador' despierto para rescatarlos de apneas respiratorias, una práctica extremadamente riesgosa que explica la muerte de Salazar. Los conductores del programa debaten el atractivo recreativo de estas sustancias, que provocan sedación profunda sin eliminar el dolor, y cuestionan cómo se combinaban con sexo en un estado de inconsciencia.
La investigación surgió de faltantes detectados en el Hospital Italiano, llevando a allanamientos y la identificación de dos médicos despedidos como proveedores, incluyendo una anestesista prestigiosa y su pareja de familia tradicional. La Asociación de Anestesiología se presentó como denunciante y su sede en Caballito fue allanada por la policía para rastrear la trazabilidad de las drogas.
Expertos como el médico Matías Coronel y el toxicólogo Carlos Damín explican los riesgos de paro respiratorio y controles hospitalarios estrictos, mientras se menciona la historia de fentanilo adulterado que mató a más de 200 personas. El panel reflexiona sobre abusos posibles en estas fiestas y la necesidad de controles como antidoping para médicos.