La abogada santiagueña Agostina Páez llega a Argentina tras meses detenida en Brasil por un gesto racista en un partido de fútbol, pagando casi 19 mil dólares para quitar la tobillera electrónica y volver a casa.
La doctora Carla Junqueira, su defensora, explica la odisea judicial: estrategia inicial de silencio falló, pidieron disculpas públicas sinceras de Páez, quien se arrepintió del gesto ofensivo. Apoyo clave de Cancillería y Martín Menem, pese a cruces políticos con menciones a Alberto Fernández y Patricia Bullrich.
Páez denuncia maltrato policial y mediático brasileño, donde fue "enemiga pública", y celebra reencuentro familiar. El proceso sigue en Río, con apelación a reparación de daños morales reducida de 150 mil a 20 mil dólares; buscan convertir fianza en trabajo comunitario en Santiago del Estero. Encuentro casual con Juan Darthés, ahora pastor, en restaurante de su hermano.