La abogada brasileña Carla Junqueira, defensora de Agostina Páez en el caso de racismo, advirtió que el video del padre de su clienta haciendo un gesto similar al del incidente en Río podría impactar negativamente en la opinión pública brasileña y en el proceso judicial.
Doctora Junqueira explicó que, aunque legalmente no debería influir, el clamor social podría presionar al juez, elevando el riesgo de un fallo más severo contra Páez, quien ya mostró arrepentimiento genuino y estudia temas de población negra argentina.
La letrada relató la reacción de Agostina al enterarse por la prensa: incredulidad y tristeza, manifestándose públicamente para desmarcarse de la conducta de su padre, con quien tiene una relación complicada marcada por la ausencia y un antecedente de violencia de género.
Señaló contradicciones en las declaraciones del padre, quien primero alegó inteligencia artificial y luego admitió amenazas y extorsiones, pero confirmó su presencia en el bar; Junqueira lamentó el daño causado, defendiendo que Páez no es responsable de las acciones paternas.