Mariano Páez, padre de la abogada Agostina Páez detenida dos meses en Brasil por gestos racistas, repitió los mismos gestos en un bar de Santiago del Estero apenas horas después de que su hija regresara al país. El incidente ocurrió en el Bar Oculto, donde Páez llegó de madrugada, bebió espumantes caros y protagonizó una discusión en la que imitó monos y gritó frases discriminatorias contra empleados del local.
Agostina Páez se desmarcó inmediatamente del acto de su padre mediante un descargo en Instagram, donde lo repudió por completo, aclaró que no tiene nada que ver y que se hace cargo solo de sus propios errores. La joven, quien enfrentó un juicio en Río de Janeiro por el mismo motivo, expresó horror y vergüenza, enfocada en reconstruirse tras meses difíciles.
La pareja de Mariano Páez admitió que él estaba alcoholizado y defendió que Agostina no es responsable de las acciones de un adulto de 57 años, insistiendo en que cada uno responde por lo suyo. Páez alegó extorsión previa y que el video estaba trucado, pero testigos y personal del bar confirmaron el hecho con imágenes reales.
En Brasil, medios como O Globo y Folha de Sao Paulo destacaron el video, generando preocupación en la abogada de Agostina, Carla Junqueira, quien teme repercusiones en la opinión pública y el juicio pendiente, aunque jurídicamente no afecte la fase probatoria. La defensa busca separar la conducta del padre de la hija, destacando su madurez reciente.