Patricia Bullrich se reunió con Agostina Páez, abogada argentina retenida dos meses en Río de Janeiro por gestos racistas, quien volvió a Argentina y viajó a Santiago del Estero.
Páez relató miedo constante, pensamientos suicidas ante posible prisión de 15 años y alivio al estar con familia; no volvería pronto a Brasil por el conflicto vivido.
Gobierno y oposición se adjudican la movida diplomática.