Agostina Páez llegó a Argentina después de casi tres meses presa en Brasil por un delito y se dirigió directamente a Santiago del Estero, su provincia natal, donde se reunió con su familia, amigas y perras que tanto extrañaba.
Antes de viajar, se encontró con la senadora Patricia Bullrich, quien publicó una selfie celebrando su regreso y destacando el trabajo de abogados, familia y apoyo gubernamental pese a "manos sucias". Surgió polémica por declaraciones de Marcela Pagano y Alberto Fernández, que reivindicaron su rol en la liberación, desmentido por el gobierno.
Páez pagó una fianza de 97.000 reales (unos 20.000 dólares) y en entrevista confesó miedo constante a la revocación hasta el último momento, intensificó tratamiento psicológico por pensamientos suicidas ante posible pena de 15 años, y descartó volver pronto a Brasil.
Los conductores notaron su nueva fama mediática pese al delito, destacaron disculpas y castigo recibido, pero cuestionaron origen de fondos para fianza.