Durante la oración, se ordena en nombre de Jesús la salida de males como cáncer, leucemia, metástasis, neoplasias malignas, ceguera, ojo seco, estrabismo, problemas auditivos, zumbidos, sorderas, alergias respiratorias.
Se reprenden cardiopatías, arritmias, insuficiencias cardíacas, males digestivos, reproductivos, autoinmunes como psoriasis, dermatitis, anemia, problemas en coyunturas, fascitis plantar, hinchazones, mala circulación, erisipela, úlceras.
Se expulsan secuelas de trombosis, vacunas, COVID, Zika, dengue, ACV, parálisis, depresión, ansiedad, pánicos, pensamientos suicidas, mareos, dolores de cabeza y opresiones en el pecho.