Janina Pucca superó una depresión profunda al llegar a tocar fondo sin salida aparente y sincerarse con Dios en oración, aunque no sabía orar pese a su familia creyente. Le contó su situación dolorosa tal como pudo.
La pastora aclaró que Dios escucha todas las oraciones, incluso las lágrimas, y citó el Salmo 42:11 de David: "¿Por qué te abates, oh alma mía? Espera en Dios porque aún he de alabarte". Janina pidió paz y tranquilidad, dejando sus preocupaciones, y sintió paz inmediatamente junto con deseo de ir a la iglesia a adorar.
Tras una operación de vesícula que se complicó en post-operatorio, impidiéndole el alta, recibió un WhatsApp con oración de la pastora antes de volver al quirófano. Sintió a Dios con ella en minutos y todo salió bien.
El Señor Jesús transformó su corazón, colocándole deseo de adoración al estar sana y libre emocional y espiritualmente.