Universidades siguen en paro por recortes, mientras entidades de discapacidad cierran por crueldad e inacción gubernamental que ignora la ley de discapacidad, dejando personas a la intemperie.
La Iglesia se involucra ante la desesperación, sumándose a reclamos por pagos adeudados a prestadores de salud que impiden acceso a medicamentos y tratamientos.
Panelistas denuncian emergencia social ignorada por relato oficial, con funcionarios enriquecidos mientras cruje la realidad.