Un estudio chino sobre 340.000 casos entre 2022 y 2026 halló que el consumo moderado de vino tinto reduce un 21% el riesgo de muerte por eventos cardiovasculares como infartos o fibras, pero solo en personas con dieta mediterránea, ejercicio y vida sana.
En cambio, cerveza, sidra y licores aumentan un 9% el riesgo aunque tengan buena calidad de vida. Moderado es una copa chica diaria para mujeres y una o dos para hombres, según contextura corporal.
Los beneficios vienen de polifenoles y antioxidantes del vino, unidos a comidas sanas con omega 3 y aceites buenos, no por limpiar arterias como un mito descartado. Cardiólogos enfatizan contextualizarlo en hábitos saludables.