Alumnos de una escuela en zona oeste del conurbano bonaerense simularon un fusilamiento con réplicas de armas para presentar sus buzos de egresados de quinto año, haciendo caer a compañeros como muertos en el patio, en un acto repudiable autorizado por el colegio.
Es el segundo caso similar, donde otro colegio alemán realizó verbalizaciones nazis de la Segunda Guerra Mundial y "fusiló" a alumnos más chicos fingiendo infiltrados; los presentadores criticaron duramente la naturalización de la violencia en contexto de tiroteos reales como San Cristóbal y réplicas letales en asaltos.
Panelistas cuestionaron la autorización escolar en escuelas privadas de alta gama, la falta de control sobre armas de juguete y la desactualización institucional ante contenidos violentos que consumen los chicos solos con tecnología; compararon con prohibiciones pasadas donde echarían por menos y destacaron que en educación pública no se puede expulsar, solo comités de disciplina.
Exigieron responsabilidad a padres y escuelas, repudiaron el "chiste" sin gracia de matar promociones anteriores y anunciaron llamados a autoridades que no atendieron.