Brasil presentó el primer ejemplar del caza Gripen fabricado localmente en San Pablo, decisión política de Lula para fortalecer las Fuerzas Armadas con mayor presupuesto en defensa.
El ministro de Defensa, José Múcio, afirmó que la producción local garantiza acceso a tecnología de punta, autonomía logística y mantenimiento.
El avión, suministrado también a Ucrania vía Suecia, resalta la expansión industrial militar brasileña.