El juez brasileño rechazó el pedido del fiscal y ordenó que Agostina Páez, la abogada santiagueña de 29 años detenida en Río de Janeiro por gestos racistas contra empleados de un boliche, permanezca en Brasil a la espera de resolución en 15 días.
La defensa de Páez, a cargo de Carla Junqueira -la misma de Telma Fardín-, había logrado que el fiscal pidiera 50.000 dólares por víctima y trabajos comunitarios en lugar de hasta 15 años de cárcel, permitiendo su regreso a Argentina. Sin embargo, el juez dio marcha atrás tras una conferencia de prensa en el consulado argentino y tuits del canciller, interpretados como presión indebida.
Panelistas critican al gobierno de Milei por boconear prematuramente: el cónsul Enrique Perren y el canciller presionaron, mientras Alberto Fernández y Marcela Pagano se atribuyeron méritos. Páez dio notas y se peleó al aire, agravando la situación ante la justicia brasileña sensible al racismo.
El programa denuncia la falta de protección consular efectiva para argentinos en el exterior y califica de error grave hablar antes de tiempo, perjudicando a la detenida que amenazó con suicidarse si la encarcelaban.