Agostina Páez, abogada de la santiagueña detenida en Brasil por gesto de mono a brasileños tras provocación obscena, niega racismo y dice que fue reacción a agresión. En entrevista en vivo, rechaza acusaciones de Feynman y pide perdón por ofendidos, pero insiste no fue intencional.
Panel la confronta insistiendo en acto racista por gesto y palabra "mono", mientras ella defiende contexto de bar riesgoso con agresiones previas. Juez niega retorno inmediato, impone tobillera y proceso en Brasil por meses con multa de 150 mil dólares.
Defensores destacan mediación diplomática, prácticas dudosas del bar (incluido asesinato previo de argentino) y estado ebrio; critican ensañamiento sin considerar provocación mutua en rivalidad argentina-brasileña.