El doctor Romero explica que los perros no son lobos y requieren dietas balanceadas con proteínas, hidratos de carbono, lípidos, fibra y vitaminas, ya sea comerciales o caseras preparadas por un veterinario, en lugar de solo carne como lomo o liebres vivas.
Detalla que el perro evolucionó hace entre 15.000 y 30.000 años con genes para digerir almidón, a diferencia del lobo que elimina el arroz sin digerirlo, y menciona hallazgos fósiles como perros con tehuelches y Darwin escuchando ladridos en Tierra del Fuego.
Relata el origen del alimento balanceado en los años 40 en Estados Unidos por un veterinario con dietas para renales, industrializado por Mars, lo que extendió la vida de los perros al reducir infecciones y mejorar cría, aunque ahora aparecen cáncer, diabetes tipo 2 e insuficiencias renales por longevidad.
Desaconseja mezclar comercial con casero por desbalanceo, advierte contra chocolate tóxico incluso en golosinas para perros, y enfatiza consultar al veterinario de confianza para elegir una dieta fija: comercial compra tiempo pero es ultraprocesado, casera requiere tiempo y suplementos vitamínicos-minerales.
Carnívoros como lobos o gatos comen presas enteras extrayendo nutrientes, no solo carne, y recomienda ejercicio y juego con el animal.