El doctor revela que los primeros fríos se sienten más por razones fisiológicas: el cerebro distingue mejor cambios grandes de temperatura y el cuerpo está vasodilatado del verano, perdiendo calor fácilmente.
Los receptores térmicos están sobreestimulados, haciendo que bajadas leves parezcan intensas. Toca el hipotiroidismo, más común en mujeres por autoanticuerpos inmunológicos que afectan la tiroides.
Compara la vida de médicos con periodistas por el ritmo constante, sin vacaciones en feriados como Navidad o guardias para los jóvenes.