Cuba sufrió su séptimo apagón nacional en 18 meses, el segundo en menos de una semana, debido a la desconexión total del sistema eléctrico.
El restablecimiento es muy lento porque deben generar energía con fuentes de arranque sencillo como solar e hidroeléctrico para interconectar y alimentar las termoeléctricas.
El problema radica en la falta de diésel y combustible para los motores de generación, agravado por el bloqueo de Estados Unidos que impide el acceso al petróleo.
Siguen fallando los sistemas y persiste la presión de Estados Unidos contra el régimen cubano.