Sergio 'Maravilla' Martínez afirmó que la raíz de la violencia e inseguridad en Argentina es la falta de educación básica en valores y principios durante los primeros cinco años de vida, destruida por décadas de políticas que estigmatizaron familia, escuela, club e iglesia.
El boxeador campeón mundial criticó la corrupción enquistada en instituciones deportivas como AFA y Federación Argentina de Boxeo que impide figuras exitosas, pese al rol salvador del deporte en formar mérito y romper barreras. Comparó con España bajo Pedro Sánchez, donde políticas de inmigración masiva y subvenciones trajeron delincuencia al importar presos convictos.
Destacó sentimientos encontrados por la condena de Cristina Fernández de Kirchner, que habla mal de su gestión y votantes adoctrinados, defendiendo al gobierno de Javier Milei que paga platos rotos de décadas de desidia y planea reducir Estado para eliminar cajas políticas. Insistió en que varias generaciones perdidas requieren décadas para reconducir.
Promocionó su posible último combate el 11 de abril ante Nicolás Risque en Estadio Malvinas Argentinas, como exhibición picante donde nadie cede, preparándose para dar espectáculo digno pese a dificultad de colgar guantes por pasión recuperada.