Cuba enfrenta el séptimo apagón general en el último año y medio, con la isla completamente a oscuras tras una desconexión total del sistema eléctrico nacional, según informó el Ministerio de Energía del régimen castrista.
El corte actual es el segundo en una semana, luego de otro que duró 29 horas y media afectando todo el territorio. Localidades sufren cortes diarios de hasta 22 o 23 horas, agravados por el bloqueo de Estados Unidos al envío de combustible tras la salida de Maduro del poder el 3 de enero.
La crisis impacta la vida diaria, el turismo, el suministro de agua y alimentos que requieren refrigeración, hospitales y tratamientos médicos. Periodistas destacan el problema humanitario, con escasez creciente, inseguridad y cansancio de la población acostumbrada a vivir en precariedad.
Presiones de Estados Unidos, Marco Rubio y enojo de Trump complican la situación, pese a llegada de petrolero ruso. Expertos advierten que la decadencia del sistema cubano persiste sin solución evidente en medio de tensiones globales.