La entrevista con Ricardo Arriagada desde Doha revela que los ataques iraníes en Qatar se limitan a bases aéreas al sur y zonas energéticas al norte, sin impactos en población civil ni zonas residenciales. Arriagada confirma que hasta ahora no hubo ataques a civiles, solo intentos no confirmados cerca del aeropuerto.
El corresponsal describe un día tranquilo tras una noche intensa con explosiones visibles en refinerías por primera vez, pese a defensas previas exitosas. Qatar recibe 2-3 alertas diarias con estruendos fuertes en áreas industriales no residenciales, cruciales para la economía mundial.
La población qatarí, mayoritariamente suní frente al régimen chií de Irán, busca paz pese a lazos diplomáticos históricos. El conflicto afecta la diversificación turística y empresarial de Qatar, Emiratos Árabes y Arabia Saudí, más allá del daño energético.
Arriagada normaliza la situación pero evalúa opciones de regreso a Argentina. Juan Batalem prevé días más de combate con posible luz al final, guiados por declaraciones de Netanyahu y Trump. Andrés García, presidente de la comunidad joven libanesa en Argentina, describe Beirut en catástrofe con miles de muertos, heridos y un millón de desplazados, escalada creciente sin fin a la vista.