El analista internacional Jorge Castro explicó que Irán busca provocar un shock petrolero mundial con ataques a refinerías en Qatar y Arabia Saudita, elevando el precio del barril a 119 dólares para mantenerse relevante en la guerra que pierde ante Estados Unidos e Israel.
Europa expandió su economía gracias a la seguridad estadounidense desde 1949, pero Trump critica a la OTAN por no ayudar pese a depender históricamente de EEUU. Japón y países europeos como Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Países Bajos prometieron patrullar el Estrecho de Hormuz una vez finalizado el conflicto, limitado por la constitución pacifista japonesa.
Irán atacó la principal planta de GNL en Qatar y la refinería de Jambú en Arabia Saudita (400.000 barriles/día), recibiendo solidaridad de Francia, Reino Unido, Alemania y la Liga Árabe. Castro desmintió propaganda iraní sobre Khamenei en taxi anónimo y ataques falsos en Omán y Turquía, afirmando que la primera baja en guerra es la verdad.
Netanyahu amenazó con invasión terrestre a Irán y miles de soldados estadounidenses se movilizan, en un día de fuertes declaraciones.