Nelson Castro, desde un refugio en Israel, reportó la segunda alarma de la noche con sirenas sonando en el centro del país a las tres y media de la mañana. Explicó que se trata de una rutina intensificada en las últimas noches, con tres o cuatro sirenas por noche, tras lanzamientos de misiles en racimo por parte de Irán que causaron daños en Jerusalén.
Alan Ferraro, desde Beirut en Líbano, contrastó la situación: no hay sirenas ni búnkers públicos, solo alertas por WhatsApp y Telegram, y describió el silencio nocturno tras un bombardeo reciente. Nelson confirmó que en Israel los refugios varían en efectividad, algunos son solo cuartos de seguridad que no protegen contra misiles, y mencionó un matrimonio muerto por un misil al demorarse en salir.
Samira, iraní radicada en Argentina, detalló la falta total de refugios en Irán para civiles, solo para el régimen bajo hospitales y escuelas como escudo humano. Relató que la población está encerrada en casas por represión de motocicletas del régimen, confiando más en bombas de Israel y Estados Unidos que en su gobierno, con comunicaciones cortadas y primer contacto familiar en 12 días.
Nelson y Samira coincidieron en la represión iraní intensificada, con internet cortado para 90 millones de personas confirmado por su ministro de Exteriores a CBS, y jóvenes opositores usando Starlink para alzarse contra represores mientras Israel elimina líderes clave como el jefe de Seguridad Nacional Larigiani.