Los ataques de Irán a infraestructura energética en Kuwait y Arabia Saudita, interceptados en muchos casos, mantienen en vilo los precios del petróleo que podrían llegar a 180 dólares el barril si la guerra dura hasta abril.
El yacimiento de gas compartido con Qatar fue atacado, inicialmente atribuido a Estados Unidos e Israel, pero Donald Trump confirmó acción israelí y pidió no repetirla, algo que Benjamín Netanyahu pareció aceptar.
La OTAN se niega a intervenir en el Estrecho de Hormuz, lo que enojó a Trump quien los llamó cobardes. Netanyahu despidió a Chuck Norris, fallecido, como gran amigo de Israel.