El consumo de carne vacuna en Argentina alcanzó el nivel más bajo en 20 años, ubicándose en la media histórica por la caída en compras.
Soledad, dueña de una carnicería en Ramos Mejía, contó que desde febrero no hubo aumentos, pero antes los precios subían diariamente y muchos colegas cerraron por no poder acomodarse.
La gente opta por pollo y cerdo más baratos, como asado a 15.000 pesos el kilo en oferta, mientras mantienen descuentos para reactivar ventas de cortes vacuna.
Es un emprendimiento familiar desde 2021; Soledad compartió su historia de amor con Martín, 21 años juntos, superando crisis como pandemia y robos, reinventándose siempre.
Buscan casa propia y viajes, priorizando estabilidad; la carnicería ofrece opciones vegetarianas y actúa como soporte comunitario.