El consumo per cápita de carne vacuna cayó al mínimo histórico de los últimos 20 años por precios prohibitivos, con 47,8 kg en 2024 frente a 52,5 kg en 2023; pollo casi empata acercándose a 47 kg.
En febrero subió 8%, el doble de inflación, impulsando carnes baratas; oficialistas afines al gobierno llaman "lujo" a la carne argentina comparada con internacionales sin considerar salarios.