El consumo per cápita de carne vacuna alcanzó los 47 kilos por año, el nivel más bajo en 20 años, cuando llegaba a 69 kilos, debido principalmente al alto costo que obliga a las familias a optar por pollo y cerdo más accesibles.
El kilo de asado varía entre 13.000 y 25.000 pesos según el lugar, lo que hace imposible el asado dominical tradicional; en el primer bimestre cayó un 13,8%, superando subidas de alimentos en general.
Factores como sequías 2022-2024 e inundaciones 2025 redujeron faena y reproducción ganadera, elevando precios; cortes accesibles subieron más del 7% en febrero contra 3,3% de alimentos.
Entrevistados confiesan reducir carne a una vez al mes o año, reemplazándola por pollo o comidas básicas por problemas económicos.