La abogada argentina Agostina Paez, procesada en Brasil por injuria racial tras un video viral con insultos considerados racistas y xenófobos, lleva tobillera electrónica y no puede salir de Río de Janeiro, aunque no está en arresto domiciliario estricto.
Imputada por tres denuncias que podrían acarrear 15 años de cárcel, su defensa busca desestimar dos por falta de pruebas; cambió de abogado a Carla Junqueira por desacuerdos estratégicos, ya que el anterior le impidió pedir disculpas públicas para no admitir delito.
Agostina explicó que siempre quiso disculparse por ofender a muchas personas, dimensionando la gravedad del racismo, pero su exdefensa lo desaconsejaba; ahora se siente más contenida con Junqueira y planea un video de arrepentimiento.