La abogada argentina Agostina Paez relató en exclusiva desde Brasil su detención de dos meses por un gesto obsceno interpretado como racista tras un incidente en un boliche, donde sufrió acoso, cobros excesivos, burlas xenófobas y amenazas de diez hombres que la privaron de libertad.
Agostina Paez describió su ansiedad extrema, medicación constante, amenazas diarias y temor a una pena de hasta cinco años de prisión en una cárcel brasileña peligrosa; reveló casos similares de racismo contra brasileños y otra argentina retenida sin pruebas.
Con nueva abogada Carla Junqueira, cambiaron estrategia: incorporaron videos del bar como prueba de provocación y misoginia, buscan revocar cautelares para volver a Argentina invocando emoción violenta y principio de retorción inmediata.
La defensa contactó a la Cancillería Argentina, que actúa con tibieza diplomática ante Ministerio de Justicia brasileño; temen proceso de 3-4 años desproporcionado, piden habeas corpus y extradición si hay condena, en medio de hipocresía racista interna en Brasil.
En despedida emotiva, Agostina Paez agradeció el espacio, denunció condena social con amenazas y suplicó "no se olviden de mí", recibiendo apoyo del panel que la ve como víctima absoluta.