El presidente Donald Trump afirmó que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos ejecutaron uno de los bombardeos más poderosos de la historia en Oriente Medio, destruyendo todos los objetivos militares en la isla iraní de Kharg (Karg/Karthas), vital para el 90% de las exportaciones de petróleo de Irán. Amenazó con atacar infraestructura petrolera y ordenó desplegar 2.500 infantes de marina y un buque anfibio.
Washington insta a petroleros a cruzar el Estrecho de Hormuz con valentía y envía buques para expulsar embarcaciones iraníes. Israel combate simultáneamente a Hezbollah en Líbano, con más de mil ataques, mientras su líder asegura preparación para enfrentar al enemigo.
En entrevista desde Washington, el corresponsal José Díaz explicó que el bombardeo envía una señal clara de presión al régimen de Teherán para controlarlo como estado vasallo vía exportaciones. Analistas ven necesario fuerza terrestre para dominar la isla, aunque Trump aclara que intereses de EE.UU. difieren de los de Israel pese a diálogos diarios con Netanyahu.
El Pentágono se ha desmarcado en días previos del aliado israelí.