El presidente Donald Trump anunció que bajo sus órdenes el Comando Central de Estados Unidos ejecutó un bombardeo masivo contra la isla de Kharg, joya de la corona militar iraní. Trump reveló que destruyeron todos los objetivos militares pero preservaron la infraestructura petrolera por decencia, advirtiendo que reconsiderará si Irán interfiere en el Estrecho de Hormuz. Esto cumple promesas previas ante amenazas iraníes de cerrar la ruta marítima clave.
Desde Israel, el corresponsal Gabriel Absklovski confirmó alarmas en Tel Aviv pero desmintió impactos reales de misiles iraníes, calificando videos como posibles fake news. Israel coordina con Estados Unidos sin intervenir directamente en el bombardeo, dividiendo roles en la operación contra Irán. Irán respondió lanzando bombas de racimo prohibidas contra Doha en Qatar, aliado del Golfo.
El petróleo Brent superó los 100 dólares, impactando Argentina con más dólares por exportaciones pero mayor inflación y costos en agroquímicos y fletes. Panelistas destacaron el dilema: ganancias nominales para productores pero presión inflacionaria global por commodities ligadas al petróleo. Surgió un grupo terrorista shiita Ashab Al-Yamin que se adjudicó atentados en Grecia, Holanda y Bélgica, mientras cuatro aeropuertos de Washington cerraron por olor químico sospechoso del río Potomac.
Trump había alertado previamente sobre planes iraníes para conquistar Oriente Medio y aniquilar Israel, en el día 14 de la guerra incesante. Estados Unidos suspendió vuelos cerca de Washington por amenazas potenciales de células dormidas iraníes.