Donald Trump comunicó que el Comando Central de Estados Unidos ejecutó uno de los bombardeos más poderosos de la historia en Oriente Medio, aniquilando todos los objetivos militares en la isla Kharg, principal centro petrolero de Irán, sin destruir su infraestructura por decencia pero amenazando con hacerlo si interfieren en el Estrecho de Hormuz.
Trump resaltó la superioridad letal de las fuerzas armadas estadounidenses, afirmó que Irán no podrá defenderse ni obtener armas nucleares, y urgió al régimen a deponer las armas para salvar lo que queda de su país.
En día 14 de la guerra, el especial detalla que la isla Kharg, del tamaño de media Manhattan y a 30 km de la costa iraní, maneja el 90% de las exportaciones de crudo de Irán, con 7 millones de barriles diarios hacia China e India, vital para la economía del régimen y su Guardia Revolucionaria.
Analistas como Guido Agostinelli advierten impactos en Argentina y China, que depende del 18% de su petróleo de Irán; Alfredo Casado duda de la magnitud del bombardeo y menciona un petrolero turco autorizado por Irán con condiciones en yuanes vía BRICS; Leandro Morgenfeld critica las exageraciones de Trump, comparándolo con Galtieri y el pastor mentiroso, mientras el petróleo sube a 103 dólares el barril.