La reportera Gaby y el equipo evacuaron en vivo junto a cientos de personas al estacionamiento subterráneo de un shopping en Tel Aviv cuando sonaron las sirenas antiaéreas por un posible ataque de misiles desde Irán. La corresponsal mostró inicialmente la calma en las calles centrales cerca del Mediterráneo, con tránsito reducido y peatones normales, antes de descender al refugio público en el nivel -3 y luego -4, siguiendo indicaciones de guardias.
Gaby explicó el funcionamiento de la aplicación del Comando de Defensa Civil, disponible en castellano, inglés, árabe y otros idiomas, que alerta automáticamente a todos los celulares conectados en Israel sobre impactos en ciudades como Ranana, a 20 km al norte. La app proporciona mapas y actualizaciones sobre intercepciones, asegurando que nadie se quede sin aviso, incluso sin línea local.
En el amplio búnker, similar a una cancha o recital, la gente se mostró tranquila, saludando y manteniendo buena onda pese a las alarmas continuas. Hay carpas permanentes con colchones y provisiones, dejadas por los evacuados ante la prolongación del conflicto, sin reportes de robos gracias a la solidaridad general. Puertas blindadas se cierran por seguridad del shopping una vez evacuado el lugar.
Políticamente, Donald Trump afirma que los objetivos de la guerra están casi cumplidos y podría terminar pronto, pero Benjamin Netanyahu insiste en continuar, mientras la Guardia Revolucionaria de Irán responde mostrando su armamento para resistir. No hay protocolo de personal médico fijo, pero el del shopping está disponible; nunca se ha pasado un día entero en estos refugios, aunque están preparados.
Los conductores destacaron la ausencia de pánico, gritos o llantos, con evacuación ordenada a cuatro niveles bajo tierra, esperando notificación para salir y retomar la normalidad.