Shlomo Slutsky, periodista israelí, describe desde un refugio su edificio la vida bajo alertas constantes por misiles iraníes y de Hezbollah, con noches movidas donde solo pudo dormir cuatro horas y media. Un tercio de la población israelí carece de refugios cercanos, agravando el desgaste emocional y físico.
Slutsky destaca el sistema de alarmas que minimiza víctimas, pero el constante ir y venir al refugio impide trabajar y cierra escuelas, dejando a familias con niños en casa. Critica prolongaciones de la guerra por intereses políticos de Netanyahu, como evitar juicios y ganar elecciones.
En su visión, el régimen iraní amenaza a Israel desde hace 47 años, comparando su represión interna con los 30.000 muertos post-revolución, similar a los desaparecidos en dictaduras. Confía en líderes como Netanyahu y Trump pese a desconfianzas locales.
La gente soporta el estrés por confianza en el resguardo nacional, aunque Irán responde para mantener su califato revolucionario islámico.