El bloqueo del Estrecho de Hormuz por Irán provoca la mayor perturbación de suministro petrolero registrada, con países del Golfo reduciendo producción en al menos 10 millones de barriles diarios. La Agencia Internacional de Energía advierte parálisis en esta arteria vital para el tráfico mundial de hidrocarburos, disparando precios del crudo tras ataques a infraestructura.
32 países liberan récord de 400 millones de barriles de reservas estratégicas, el doble que tras la invasión de Ucrania en 2022, pero analistas lo ven insuficiente como manguera de jardín contra incendio de refinería. Explosiones en Dubái y drones contra depósitos en Omán y Arabia Saudita confirman energía como blanco principal.
Irán amenaza servicios financieros de Amazon, Google y Microsoft. Donald Trump asegura guerra ganada y temporal, pese a costo de 11.000 millones de dólares en primera semana para Pentágono y falta de protección a buques. Analistas ven guerra de desgaste sin límite claro, con 3 millones de desplazados.