Estados Unidos consolidó su control sobre la isla estratégica de Karg en el Estrecho de Hormuz tras bombardeos que debilitaron las posiciones iraníes, incluyendo refinerías de petróleo y minas submarinas. Donald Trump confirmó que ya no hay amenaza iraní en la zona, lo que representa un golpe clave contra el régimen de Teherán y garantiza el paso de buques aliados. Esto se suma a los intensos ataques mutuos: misiles iraníes con racimo hirieron a un niño de 12 años en Eilat y dos personas más, mientras la Cúpula de Hierro interceptó el 97-98% de los proyectiles de Irán y Hezbollah.
Gabriel Astrosky reportó desde Tel Aviv sobre sirenas cada 34 minutos en el norte, causando cansancio en más de un millón y medio de habitantes que deben refugiarse constantemente. A pesar del hostigamiento nocturno, más del 80% de la población respalda a Benjamin Netanyahu. Los niños permanecen en clases virtuales, con regreso parcial solo en el sur; el resto continúa remoto hasta las vacaciones de Pascuas judías el 9 de abril.
Israel mantiene operativos contra Hezbollah en Líbano hasta su desarme y posibles acciones en Jenin, foco de terroristas palestinos que se infiltran en Israel y Jordania. El IDF responde a la solidaridad de Hezbollah con Irán, mientras la defensa civil zona por zona gestiona el retorno escolar.