Miles de civiles huyen de Akobo en Sudán del Sur tras orden de evacuación del ejército, en medio de enfrentamientos entre fuerzas gubernamentales y milicias aliadas a la oposición que amenazan una nueva guerra civil.
Akobo, bastión del Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán liderado por Riek Machar, vicepresidente suspendido y en juicio por traición, albergaba a 82.000 desplazados protegidos por cascos azules de la ONU desde la guerra civil de 2013.
El ejército ordenó cerrar la base de la ONU en febrero, y en hospitales cercanos se atienden víctimas como una abuela de 70 años y niños con heridas de bala.
El exjefe de la misión ONU destaca la protección brindada pese a desafíos, en un país azotado por hambre y desastres climáticos.