Sudán del Sur, la nación más joven del mundo desde 2011, está al borde de la guerra civil con miles de civiles huyendo de Akobo, bastión opositor. El jefe de Derechos Humanos de la ONU advierte de un punto peligroso por enfrentamientos entre gobierno y oposición desde diciembre.
En Akobo, refugio para 82.000 desplazados, el ejército ordenó evacuación de ONU y ONG; reporteros muestran víctimas de bala en hospitales, como una abuela de 70 años y un niño.
El acuerdo de paz de 2018 entre presidente Salva Kiir y Riek Machar colapsa; oposición capturó puestos, hay bombardeos aéreos con Uganda contra etnia Nuer. La crisis empeora con 1,3 millones de refugiados de Sudán y caída de ingresos petroleros.
Exjefe de cascos azules defiende rol de ONU: sin ellos, la situación sería peor. La guerra civil de 2013 dejó viudas y huérfanos visibles en reportajes.