El precio del combustible sube inmediatamente cuando aumenta el petróleo, pero nunca baja pese a que la guerra podría terminar, denuncian los panelistas. Critican que los impuestos nacionales, provinciales y municipales representan el 40% del precio de la nafta y cargan sobre las pymes y los fletes.
Piden bajar un 'puntito' de cada nivel de gobierno para aliviar el impacto en el bolsillo real. Lamentan que cuando suben no preguntan, pero para bajar joden con coparticipación y excusas. El sector privado sufre con estos aumentos que no se revierten.