El conflicto en Oriente Medio eleva el precio del combustible en Argentina, que ya figura en la sexta posición de América Latina con 1 dólar con 20 centavos por nafta. Esto podría agregar entre 0,1% y 0,3% a la inflación de marzo y abril, meses estacionales de alta variación.
A pesar de un tipo de cambio estable en 1.420 pesos, el impacto no se traslada linealmente: un aumento del 10% en nafta no implica lo mismo en precios finales, ya que la cadena de valor reparte el costo y el mercado con caída de consumo masivo limita traslados.
El transporte de carga subió menos del 5%, y expertos petroleros consultados en Argentina Week prevén que la nafta podría aumentar hasta un 10%, pero sin disparar la inflación general.
El gobierno muestra preocupación por abril, pero la estabilidad cambiaria y competencia ayudan a contener el golpe en precios.