Argentina ocupa el segundo lugar en inflación regional detrás de Venezuela debido a diferencias en la medición del INDEC. Los panelistas explicaron que el alto índice se debe al mayor peso de servicios de energía, que subieron al sacar subsidios impactando 6,8% versus 2,9% en otros países, además de transporte y comunicaciones que inflan el número.
La canasta del INDEC es de 2004, desactualizada con ítems como fax y alquiler de VHS que no reflejan el consumo actual. Nunca se actualizó pese a intentos de intervención, mientras Brasil y México usan canastas más modernas. Esto genera datos no comparables y subestima la realidad cotidiana.
El malestar social crece porque los precios en supermercados suben aunque sea poco cada producto, pero los salarios no acompañan, hundiendo el poder adquisitivo. Encuestas muestran la imagen del presidente en picada, pese a estabilidad en algunos números oficiales.
Mariano Onega reportó desde un bodegón en Villa Pueyrredón, Ciudad de Buenos Aires, donde la milanesa napolitana súper cuesta 12.800 pesos por persona. Juan, el encargado con 8 años en el local, dijo que subieron precios acompañando a la gente, y es el plato más elegido junto al costillar.