Donald Trump advirtió que reconsiderará no destruir la infraestructura petrolera en la isla Khark de Irán si el país o cualquier otro interfiere con el paso de barcos por el Estrecho de Hormuz. En un post en su red social, el presidente de Estados Unidos resaltó que el bombardeo ordenado por él fue uno de los más poderosos en la historia de Oriente Medio, pero optó por preservar el petróleo por decencia, aunque el precio del barril supera los 100 dólares y complica su economía interna.
Los panelistas analizaron las dificultades para negociar con Irán, ya que sus capas superiores de liderazgo están muertas, alicaídas o destruidas, sin un interlocutor claro ni país mediador como Qatar, atacado por Irán. Estados Unidos enfrenta el dilema de una posible invasión terrestre que prolongaría la guerra indefinidamente, mientras el régimen iraní, calificado de terrorista y opresor por una ciudadana iraní en Argentina, se atrinchera en túneles bajo hospitales usando civiles como escudos.
El gobierno de EE.UU. confirmó que el heredero de Ali Jamenei está gravemente herido, desfigurado y posiblemente en terapia intensiva tras un ataque inicial. No hay voz ni fotos suyas, solo un mensaje televisivo, lo que genera especulaciones. Samira Susman, iraní radicada en Argentina cuya familia vive allá, relató el corte de comunicaciones, la muerte de su madre y la falta de rendición del régimen, hombres de guerra que oprimen al pueblo desde 1979 sin libertades.
La guerra cumple casi dos semanas desde el atentado al ayatolá, extendiéndose más allá de las cuatro semanas previstas por Trump. Irán responde con drones destructivos como barracudas, pero no compite con el armamento estadounidense. El impacto petrolero afecta a EE.UU. con nafta al 3,70 dólares el galón y podría llegar a Argentina, aunque el gobierno local no prevé efectos directos. El presidente Javier Milei mantiene su viaje a Israel el 20 de abril, invitado por Benjamin Netanyahu.