El nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Moshtabah Hamenei, confirmó en sus primeras declaraciones que el bloqueo al Estrecho de Hormuz debe continuar como parte de la estrategia militar contra la ofensiva de Estados Unidos e Israel iniciada el 28 de febrero.
Hamenei anunció estudios para abrir nuevos frentes donde el enemigo es vulnerable, como buques petroleros y refinerías convertidos en objetivos. Indicó que estos se activarían si la guerra persiste, sin atacar vecinos pero apuntando a bases estadounidenses.
El presidente Donald Trump afirmó que el alza en precios del petróleo beneficia a Estados Unidos, el mayor productor mundial, y reiteró su prioridad de impedir que Irán obtenga armas nucleares y derrocar al régimen iraní. La Agencia Internacional de Energía reportó pérdidas de 10 millones de barriles diarios por el bloqueo.
Los precios de hidrocarburos muestran volatilidad en mercados globales debido al cierre del estrecho, por donde pasa el 20% del petróleo mundial.