La inflación de febrero registró un 2,9%, igualando la de enero y superando las expectativas del mercado que preveían un 2,7%. El gobierno esperaba una baja, pero el número incluye subas en alimentos del 3,3%, carne y pollo hasta 10%, mientras el consumo de carne cayó más del 50%.
La inflación núcleo, que excluye regulados y estacionales, alcanzó el 3,1%, mostrando corrección de precios relativos según Luis Caputo. Consultoras como Equilibre y CIT habían previsto esta cifra, aunque Javier Milei anticipó aceleración en el primer trimestre.
Salarios formales pierden contra esta inflación, y no se ve cero porcentual en agosto según economistas. El impacto en rubros como alimentos obliga a sustitutos caros, y el gobierno mira la núcleo baja previamente para justificar.