El INDEC reportó que la inflación de febrero alcanzó el 2,9%, marcando nueve meses consecutivos sin retroceso, una mala noticia para el gobierno en medio de la estacionalidad de marzo.
Viviendas y servicios lideraron con un 6,8% por aumentos en luz, gas y agua, superando el promedio general. Alimentos y bebidas subieron un 3,3%, impulsados por frutas, verduras y carne con un 5,2%. Verduras básicas como acelga, papa y cebolla registraron los mayores incrementos.
La canasta básica total para una familia de cuatro integrantes escaló a casi 1.400.000 pesos para no caer en pobreza, mientras la alimentaria llegó a 644.088 pesos para evitar la indigencia.
En un móvil desde un almacén en Parque Avellaneda, el dueño Mario comparó la situación con la crisis de 2001: ventas cayeron un 12% este año, clientes compran menos y día a día, galletitas subieron 12% y quesos 10%. Claudio Rigoli le consultó y Mario reveló estar en rojo, quemando reservas, con luz duplicada a 1 millón de pesos mensuales.
El comerciante denunció que no hay sueldo que resista, genera estanflación con ventas colapsadas y costos fijos como alquiler y servicios que devoran ganancias, obligando a invertir plata propia para sobrevivir.