A 15 días del inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, los bombardeos intensos no han detenido los lanzamientos de misiles y drones iraníes hacia Israel, bases estadounidenses en el Golfo y la infraestructura energética regional. Los medios reflejan inquietud por el desarrollo del conflicto, alejado de los cálculos iniciales de Donald Trump y Benjamín Netanyahu.
Trump afirmó que los ataques eliminaron gran parte de la capacidad ofensiva de Irán, augurando un fin cercano, pero Teherán no muestra señales de rendición ni acepta exigencias incondicionales. El conflicto escaló a guerra regional tras ataques iniciales hace dos semanas.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hetzel, limitó los objetivos actuales de Washington a aspectos tácticos puntuales, en un contexto de combates continuos.