En el Día del Sueño, especialistas advierten que los argentinos duermen menos y peor de lo necesario, impactando negativamente en la calidad de vida.
Se recorta el sueño para trabajar, estudiar o divertirse, usándolo como absorción de necesidades biológicas. Aunque parezca suficiente con 6 horas, activa modo emergencia en el cuerpo, deteriorando irreversiblemente la salud a largo plazo.
La recomendación es dormir entre 7 y 9 horas, idealmente 8, según la Asociación Mundial de Sueño. Priorizar calidad: temperatura entre 18-21 grados y evitar luz, que inhibe melatonina y activa cortisol.
No automedicarse con fármacos; consultar expertos para higiene del sueño o medicación guiada. Priorizar descanso es clave para evitar problemas graves.