Despedidos acuden desesperados a aplicaciones como refugio laboral. Tres personas, Juan, Diego y Francisco, perdieron trabajos recientemente y ahora dependen de apps de choferes y reparto para sobrevivir.
En los 90 eran las remiserías; hoy las apps amortiguan la pérdida de empleo. La urgencia lleva a muchos a encender la app para buscar cualquier mango inmediato tras quedarse sin nada.
Son los recién llegados que intentan encontrar alivio en plataformas digitales.