Las amigas de Mavinga, participante de Gran Hermano, rechazaron las disculpas de Carmiña, expulsada del reality por comentarios racistas como desear que Mavinga "baje del barco" evocando esclavitud. Insistieron en que no hay justificación como "chiste" porque Mavinga nunca autorizó burlas y revelaron su trauma infantil por perder a su padre asesinado cuando era niña.
En el programa, el panel profundizó la crítica: exigieron a Carmiña generar empatía, cuestionaron su frontalidad como comunicadora y destacaron que el mundo cambió, sugiriendo terapia para revisar prejuicios. Mostraron un tape donde Carmiña, al salir, pidió disculpas a Mavinga explicando un supuesto "juego" de esclavos invertidos, pero el panel lo vio contradictorio con su expulsión.
En vivo vía teléfono, Carmiña defendió la sinceridad de sus disculpas, contó que compartía con Mavinga (dormían juntas, hablaban de hijas, bailaban), usaba "negra" con cariño y se olvidó de las cámaras 24 horas. Negó ser racista porque "una persona racista no comparte con esa gente", culpó a risas de compañeros y su muletilla "borra eso".
Analía, del panel, la confrontó duramente: acusó que no reconoce el error, al decir "mala suerte" muestra racismo impregnado, y que lo que dice refleja lo que piensa. Carmiña replicó negando ser villana, aclaró que no representa a Paraguay sino a sí misma, y mencionó asesoría legal por delito penal.