Carminia defiende su inocencia en LAM tras la expulsión de Gran Hermano por un comentario discriminatorio contra Mavinga, negando ser racista porque dormía a su lado y ofreciendo arrodillarse o ser crucificada si es necesario para disculparse.
En clips de otros programas como el de Georgina Horowitz, Carminia se muestra a la defensiva, discute con panelistas como Diego Brancatelli y Romina Uria, y compara su situación con comentarios cotidianos que todos hacen fuera de cámara, rechazando la idea de que ahora todos se rasguen las vestiduras.
El panel de LAM critica su actitud combativa y soberbia, señalando que no reconoce el daño del comentario de tratar a Mavinga como "esclava" y burlarse, y que tiene un historial de discriminación como burlarse del guaraní o insultar a Florencia Bertotti.
Discuten si sus disculpas son sinceras o si usa el humor como excusa para discriminar, mencionando redes sociales que minimizan el incidente y experiencias pasadas con el INADI. También tocan acusaciones cruzadas de discriminación entre Anamá Ferreira y Flor Cabrera en programas anteriores, y anuncian que el marido de Mavinga inicia juicio penal mientras el novio de Carminia, Marcos Viveros, llega a Argentina.